Ciudad del Vaticano.- La Santa Sede abrió una investigación canónica contra el cardenal español Cristóbal López Romero, arzobispo de Rabat, Marruecos, luego de recibir varias denuncias de mujeres que lo acusan de presuntos abusos sexuales. El proceso se encuentra en una fase preliminar y busca determinar si existen elementos suficientes para iniciar un procedimiento formal.
Las acusaciones, presentadas por varias mujeres adultas, ya son analizadas por las autoridades competentes del Vaticano conforme a los protocolos establecidos para casos que involucran a obispos y cardenales. Hasta el momento, no se ha informado de una investigación penal por parte de las autoridades civiles marroquíes.
Ante la apertura del expediente, López Romero dio a conocer que se apartará temporalmente de sus actividades pastorales y de representación pública mientras se desarrolla la investigación. En un comunicado, aseguró que tomó esta decisión para favorecer la transparencia del proceso y evitar que su permanencia en el cargo pueda influir en el desarrollo de las indagatorias.
El cardenal negó de manera categórica las acusaciones y afirmó que nunca ha cometido actos de abuso, violencia o acoso sexual. Asimismo, manifestó su disposición para colaborar plenamente con la investigación y confió en que los hechos serán esclarecidos.
Cristóbal López Romero, integrante de la congregación salesiana, nació en España y ha desarrollado gran parte de su ministerio en América Latina y el norte de África. En 2017 fue nombrado arzobispo de Rabat por el papa Francisco y, dos años después, recibió el cardenalato. En los últimos años fue considerado una de las figuras más influyentes de la Iglesia católica y llegó a ser mencionado entre los posibles candidatos al pontificado durante el más reciente cónclave.
La Santa Sede no ha establecido un plazo para concluir la investigación. Una vez finalizada la fase preliminar, las autoridades eclesiásticas determinarán si existen fundamentos para abrir un proceso canónico formal o archivar el caso.
Mientras tanto, el Vaticano mantiene la aplicación de los procedimientos internos previstos para este tipo de denuncias, al tiempo que el cardenal conserva la presunción de inocencia hasta que concluyan las investigaciones correspondientes.
