El embajador de México en el Vaticano, Alberto Barranco, obsequió al Papa Francisco una muñeca otomí durante un encuentro reciente. Este gesto simbólico busca promover el reconocimiento y la apreciación de la rica cultura otomí, una de las más antiguas y diversas de México.
La cultura otomí es originaria del centro de México, con presencia en estados como Hidalgo, Estado de México, Puebla, Querétaro, Guanajuato, Tlaxcala y Michoacán
Los otomíes, conocidos también como ñähñús o hñähñús, han desarrollado una amplia variedad de expresiones culturales y artísticas que se han mantenido vigentes a lo largo de los siglos.
La muñeca otomí es un ejemplo emblemático de la artesanía de esta cultura.
Estas muñecas, elaboradas con tela y bordados coloridos, representan a mujeres otomíes y reflejan sus tradiciones y costumbres en los detalles de sus vestimentas
