Donald Trump confirma que la ejecución de Nidal Hasan no será transmitida en vivo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, exmayor del Ejército estadounidense condenado por el asesinato de 13 personas en la base militar de Fort Hood en 2009, no será transmitida en vivo, luego de las críticas que generó la propuesta de difundir el procedimiento públicamente.

El mandatario informó la decisión este jueves 15 de octubre mediante una publicación en su plataforma Truth Social, en la que señaló que, aunque consideraba que la transmisión podría funcionar como un elemento disuasorio frente al terrorismo, reconocía que muchas personas preferían no presenciar la muerte de un condenado a través de una pantalla.

La decisión representa un cambio respecto a la propuesta del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien había anunciado que el Pentágono permitiría al público observar la ejecución. La iniciativa provocó cuestionamientos de legisladores republicanos y demócratas, líderes religiosos y otros sectores, que advirtieron sobre las consecuencias de convertir una ejecución en un espectáculo público.

Trump confirmó que Hasan será ejecutado mediante un pelotón de fusilamiento, como estaba previsto, y que la fecha programada es el 3 de diciembre de 2026. Sin embargo, aclaró que la medida no será retransmitida por internet ni por otros medios audiovisuales.

El presidente también indicó que los familiares directos de las víctimas podrán presenciar la ejecución en persona si así lo desean, conforme a los procedimientos establecidos.

Nidal Hasan fue condenado en 2013 por el ataque perpetrado el 5 de noviembre de 2009 en Fort Hood, Texas, donde asesinó a 13 personas e hirió a otras 32. El expsiquiatra militar fue declarado culpable de asesinato premeditado y permanece bajo custodia militar.

La propuesta de transmitir su ejecución generó un debate sobre la pena de muerte, la seguridad nacional y los límites de la difusión pública de los castigos judiciales. Entre quienes expresaron reservas estuvieron el vicepresidente JD Vance y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, quienes señalaron preocupaciones sobre el posible uso propagandístico de las imágenes.

Aunque la transmisión en vivo quedó descartada, la ejecución continúa programada para diciembre, a la espera de cualquier cambio que pudiera derivarse de procedimientos legales pendientes.