El tifón Dolphin perdió intensidad después de tocar tierra en la provincia china de Zhejiang, pero continuó provocando lluvias torrenciales e inundaciones que obligaron a las autoridades a evacuar a más de un millón de personas en el este de China.
De acuerdo con autoridades meteorológicas y organismos de protección civil, el ciclón ingresó al territorio chino con vientos de hasta 151 kilómetros por hora y posteriormente fue degradado a tormenta tropical, aunque mantuvo un elevado riesgo de inundaciones, deslaves y crecidas de ríos.
La ciudad de Wenzhou, en Zhejiang, fue una de las más afectadas, con más de 900 mil personas trasladadas a refugios temporales, mientras que Shanghái evacuó a más de 215 mil residentes debido a las precipitaciones extraordinarias registradas durante el paso del fenómeno.
Las intensas lluvias provocaron inundaciones urbanas, interrupciones en el transporte y la cancelación de más de 1,300 vuelos en los aeropuertos de Shanghái, además de afectaciones en servicios ferroviarios y del metro.
Aunque Dolphin se debilitó tras su ingreso al territorio chino, las autoridades mantuvieron alertas por lluvias intensas para provincias como Anhui, Jiangsu, Shandong y Henan, donde persistía el riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
El gobierno chino activó protocolos de emergencia, ordenó el cierre temporal de sitios turísticos y reforzó la vigilancia en ríos y presas para prevenir mayores afectaciones.
Especialistas señalaron que Dolphin fue uno de los ciclones tropicales más potentes que impactaron China en 2026, además de presentar un recorrido inusualmente largo, superior a 6,000 kilómetros, lo que incrementó la cantidad de humedad descargada sobre la región.
Las autoridades continúan evaluando los daños materiales y mantienen operativos de rescate y asistencia para la población desplazada, mientras el sistema avanza hacia el interior del país con potencial de seguir generando lluvias intensas durante las próximas horas.
