Una diputada del Congreso Nacional de Honduras resultó herida luego de que un artefacto explosivo de fabricación casera fuera lanzado al interior del recinto legislativo, en un hecho que encendió las alertas sobre la seguridad y la creciente tensión política en el país centroamericano.
El ataque ocurrió la tarde del 8 de enero, momentos antes de que iniciara una sesión parlamentaria relacionada con temas postelectorales. La legisladora Gladis Aurora López, integrante del Partido Nacional, fue alcanzada por la explosión y sufrió lesiones en la cabeza y la espalda, por lo que fue atendida de inmediato y trasladada a un hospital. Autoridades médicas informaron que su estado de salud es estable y fuera de peligro.
El incidente generó pánico entre diputados, trabajadores del Congreso y periodistas que se encontraban en el lugar. Imágenes del momento comenzaron a circular en redes sociales, mostrando el caos posterior a la detonación y la intervención del personal de seguridad.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, el explosivo era de tipo artesanal, similar a los utilizados en protestas y disturbios. Hasta el momento no se ha identificado públicamente a los responsables, aunque las autoridades ya iniciaron una investigación para determinar cómo ingresó el artefacto a una zona con resguardo policial.
El atentado se da en un contexto de alta polarización política, marcado por disputas entre fuerzas oficialistas y de oposición tras las recientes elecciones generales. Diversos actores políticos condenaron el ataque y coincidieron en que la violencia no puede ser un medio para dirimir diferencias en un sistema democrático.
Tras lo ocurrido, el gobierno hondureño anunció un reforzamiento de la seguridad en las inmediaciones del Congreso Nacional, mientras continúan las indagatorias para deslindar responsabilidades y evitar nuevos hechos de violencia dentro de las instituciones del Estado.
