En el mes de septiembre denunciaron la entrega de colchones reutilizados, que se encontraban sucios, con relleno de basura y en mal estado como manchas de orina y algunas quemaduras de cigarro.
Las autoridades encabezadas por el alcalde perredista Manuel Hernández Badillo, exigieron una explicación, ya que supuestamente los colchones los presentaron como nuevos, con un costo aproximado de mil 600 pesos.
Los afectados comenzaron a sospechar, debido al mal olor que emanaban, además de que algunos niños presentaban problemas en la piel, por lo que, al abrir los colchones con una navaja, se percataron de que a estos sólo se les había cosido una tela encima y los metieron en bolsas para hacerlos pasar como nuevos.
Denunciaron que estos colchones son un foco de infección ya que se les encontraron insectos como chinches y garrapatas, algunos contenían manchas de orina y hongo.
Se dio a conocer que estos colchones tienen un costo de 50 pesos y el ayuntamiento los facturó entre 900 y mil 600 pesos.
Aseguran que la presidencia comentó que fueron adquiridos 763 colchones en tres tiendas a un costo de un millón de pesos.
En el momento que se conoció el estado antihigiénico de los colchones, procedieron a quemarlos.
