Cuba se queda sin Visa y Mastercard tras endurecimiento de sanciones de Estados Unidos

Las tarjetas Visa y Mastercard dejarán de funcionar en Cuba luego de que las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos provocaran la suspensión de los servicios financieros que permitían procesar operaciones internacionales en la isla.

La medida fue confirmada por el Banco Central de Cuba, que informó que un banco extranjero encargado de gestionar las transacciones vinculadas con ambas compañías decidió poner fin a su relación con instituciones financieras cubanas para evitar posibles represalias derivadas de las restricciones estadounidenses.

La suspensión representa un nuevo golpe para la economía cubana, ya que afectará el procesamiento de pagos realizados con dos de las redes de tarjetas más utilizadas a nivel mundial. La situación podría impactar tanto a ciudadanos cubanos como a visitantes extranjeros que dependen de estos métodos de pago durante su estancia en el país.

Las autoridades cubanas atribuyeron la decisión al recrudecimiento de las sanciones económicas impulsadas por Washington, las cuales buscan limitar las operaciones comerciales y financieras de entidades vinculadas al gobierno de la isla. Según el Banco Central, la medida forma parte de una estrategia que dificulta el acceso de Cuba al sistema financiero internacional.

Especialistas advierten que la salida de Visa y Mastercard podría complicar aún más las operaciones económicas en una nación que enfrenta una prolongada crisis caracterizada por escasez de productos básicos, dificultades energéticas, inflación y una disminución en los ingresos procedentes del turismo.

La suspensión también genera incertidumbre en sectores relacionados con los servicios, el comercio y la actividad turística, que dependen en gran medida de los pagos electrónicos realizados por visitantes internacionales.

Mientras el gobierno cubano busca alternativas para mantener la conectividad financiera con el exterior, la decisión refleja el impacto que continúan teniendo las sanciones estadounidenses sobre la economía de la isla y sus posibilidades de acceder a mecanismos globales de pago y financiamiento.

Con este nuevo escenario, Cuba enfrenta uno de los mayores retos financieros de los últimos años, en un contexto marcado por las dificultades económicas internas y el creciente aislamiento de los mercados internacionales.