El gobierno de Cuba aseguró que el ataque contra una embarcación proveniente de Florida, en Estados Unidos, fue una acción en defensa de su soberanía, luego de que los ocupantes presuntamente intentaran ingresar de forma ilegal y armada al territorio cubano.
De acuerdo con el Ministerio del Interior cubano, los hechos ocurrieron cerca de Cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara, cuando fuerzas de las Tropas Guardafronteras detectaron una lancha rápida que ingresó a aguas territoriales sin autorización. Las autoridades señalaron que al intentar interceptarla, los tripulantes respondieron con disparos contra los elementos de seguridad.
Ante esta situación, las fuerzas cubanas repelieron la agresión, lo que dejó un saldo de cuatro personas muertas y varios heridos, quienes posteriormente fueron detenidos y puestos bajo custodia.
El gobierno cubano afirmó que los ocupantes portaban armas de alto poder, equipo táctico y artefactos incendiarios, por lo que fueron calificados como “terroristas”. Según la versión oficial, el grupo pretendía realizar acciones violentas en la isla, lo que motivó la respuesta de las autoridades.
El presidente Miguel Díaz-Canel respaldó el operativo y reiteró que Cuba actuará con firmeza ante cualquier intento de infiltración armada o acción que ponga en riesgo la seguridad nacional.
Hasta el momento, el gobierno de Estados Unidos no ha emitido una postura definitiva sobre el incidente, aunque autoridades de ese país indicaron que se encuentran recabando información para esclarecer lo ocurrido.
El hecho ha generado atención internacional y ocurre en un contexto de tensiones históricas entre ambos países, particularmente en el estrecho de Florida, una zona donde se han registrado incidentes relacionados con migración, seguridad y confrontaciones políticas.
