El gobierno de Corea del Norte realizó una nueva prueba militar de un sistema de lanzamiento múltiple de misiles guiados, en medio del aumento de tensiones en la península coreana y de los recientes ejercicios militares entre Estados Unidos y Corea del Sur.
La prueba fue supervisada personalmente por el líder norcoreano Kim Jong Un, quien destacó la importancia del nuevo armamento para fortalecer la capacidad militar del país.
De acuerdo con la agencia estatal KCNA, el ensayo tuvo como objetivo evaluar el desempeño operativo y la precisión de un nuevo lanzacohetes múltiple de 240 milímetros desarrollado por la industria armamentista norcoreana.
Las autoridades de Pyongyang aseguraron que el sistema incorpora mejoras tecnológicas en navegación y control, lo que permitiría incrementar el alcance y exactitud de los proyectiles.
El Estado Mayor Conjunto de South Korea confirmó haber detectado el lanzamiento de varios proyectiles desde la provincia de Pyongan del Sur hacia el Mar Amarillo durante la madrugada del martes.
Tras la prueba, el gobierno surcoreano condenó las maniobras y señaló que continúa monitoreando de cerca cualquier movimiento militar adicional de Corea del Norte.
Funcionarios de Japan también expresaron preocupación por el nuevo ensayo armamentista y reiteraron la necesidad de mantener la estabilidad en la región.
Durante el acto militar, Kim Jong Un afirmó que el nuevo sistema permitirá reforzar “la capacidad de combate” del ejército norcoreano frente a lo que considera amenazas provenientes de Estados Unidos y sus aliados.
La prueba ocurre pocos días después de nuevos ejercicios militares conjuntos realizados por fuerzas estadounidenses y surcoreanas, actividades que Pyongyang ha criticado constantemente al considerarlas provocaciones directas contra su seguridad.
En los últimos años, Corea del Norte ha acelerado el desarrollo de misiles balísticos, sistemas de artillería y armamento estratégico, generando preocupación entre gobiernos occidentales y países vecinos de Asia-Pacífico.
