Lo primero que debes hacer es colocar agua en un recipiente para microondas, después cubrirlo con una rejilla de plástico; encima de ella se colocará el cubrebocas con la parte externa hacia abajo.
Debes poner el microondas a la máxima potencia, la cual es de alrededor de 1000 watts por al menos tres minutos.
Este método de desinfección ayudaría a procesar el material de igual forma a como se hace con los biberones para los bebés, pues el vapor hace su trabajo al momento de acabar con los agentes nocivos.
