Colombia sacudida por un terremoto de magnitud 7,4: al menos 111 muertos y una emergencia nacional

El fuerte sismo ocurrió durante la mañana de este lunes y tuvo su epicentro en el departamento del Chocó. La sacudida se sintió en buena parte del territorio colombiano y dejó edificios colapsados, viviendas destruidas, cientos de heridos y graves daños en infraestructura. Los equipos de rescate continúan trabajando mientras las autoridades advierten sobre nuevas réplicas.

BOGOTÁ, Colombia. — Colombia enfrenta este lunes una de las emergencias naturales más graves de los últimos años luego de que un terremoto de magnitud 7,4 sacudiera gran parte del país durante la mañana, provocando destrucción en varias regiones y dejando, hasta el último balance oficial disponible, 111 personas fallecidas y 87 heridas.

El movimiento telúrico ocurrió aproximadamente a las 7:34 de la mañana, con epicentro en el departamento del Chocó, en las inmediaciones de San José del Palmar, de acuerdo con los reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC). El organismo mantiene activo el monitoreo de la actividad sísmica y de las réplicas posteriores.

La magnitud del terremoto hizo que el movimiento fuera percibido en amplias zonas del territorio nacional. Reportes provenientes de ciudades como Pereira, Cali, Manizales, Quibdó, Medellín y Bogotá describieron una fuerte y prolongada sacudida, que llevó a miles de personas a abandonar edificios y concentrarse en las calles.

Aunque el epicentro se localizó en Chocó, las mayores consecuencias no se concentraron exclusivamente en esa zona. El terremoto provocó daños en distintos departamentos, con especial impacto en el Eje Cafetero, el Valle del Cauca y Chocó.

El balance preliminar entregado por las autoridades contabiliza 61 edificios colapsados, además de 1.575 viviendas averiadas y 37 destruidas. También se han reportado daños en 18 centros de salud, 52 instituciones educativas, 17 centros comunitarios y 18 vías.

La evaluación de daños continúa y las cifras podrían modificarse a medida que los organismos de emergencia ingresen a las zonas más afectadas y completen las labores de búsqueda y rescate.

Pereira, Cali, Manizales y Chocó, entre las zonas más afectadas

En Pereira, una de las ciudades que recibió un fuerte impacto, se registraron daños en edificaciones y operaciones de rescate en estructuras afectadas. La infraestructura aeroportuaria también sufrió consecuencias, obligando a revisar las condiciones de operación.

En Cali se reportaron daños estructurales, evacuaciones y personas afectadas. El departamento del Valle del Cauca figura entre los territorios con un número significativo de víctimas y daños.

Manizales también sufrió afectaciones. Entre los daños reportados se encuentran estructuras de edificios y elementos de infraestructura urbana, mientras los organismos locales realizan inspecciones para determinar cuáles construcciones pueden ser utilizadas con seguridad.

En Chocó, donde se ubicó el epicentro, la situación presenta una dificultad adicional: la dispersión de las comunidades, las condiciones de acceso y las afectaciones en infraestructura complican la evaluación inmediata del desastre.

Más de una veintena de réplicas

Después del terremoto principal se han registrado más de 20 réplicas, según el balance de las autoridades.

La actividad sísmica posterior mantiene en alerta a los organismos de emergencia debido a que las réplicas pueden provocar el colapso de estructuras que ya quedaron debilitadas por el movimiento principal.

Las autoridades han insistido en que las personas no deben regresar a edificios que presenten daños visibles hasta que sean evaluados por personal especializado.

Infraestructura y transporte, entre los sectores golpeados

El terremoto también afectó infraestructura esencial.

El balance gubernamental reporta seis aeropuertos afectados y sin operación comercial, además de otro con daños en su pista. La situación obligó a revisar las condiciones de seguridad de las terminales y a coordinar alternativas para el transporte.

También se registraron afectaciones en carreteras y otras vías de comunicación, una situación especialmente delicada para las zonas donde los equipos de rescate necesitan trasladarse para atender a las personas damnificadas.

Hospitales y centros educativos también sufrieron daños

La emergencia alcanza instalaciones fundamentales para la atención de la población.

De acuerdo con el balance oficial, 18 centros de salud y 52 centros educativos presentan algún tipo de afectación. A esto se suman daños en centros comunitarios y viviendas.

La prioridad de las autoridades es garantizar la atención de los heridos y, al mismo tiempo, determinar cuáles instalaciones pueden continuar funcionando de manera segura.

Gobierno activa la respuesta nacional

Ante la magnitud del desastre, el Gobierno colombiano activó la estructura nacional de respuesta y puso en marcha un Puesto de Mando Unificado (PMU) para centralizar la información y coordinar las operaciones de emergencia.

Los equipos de búsqueda y rescate se concentran principalmente en la localización de personas que puedan permanecer atrapadas bajo los escombros.

Las autoridades también trabajan en la evaluación de viviendas, hospitales, carreteras, aeropuertos y demás infraestructura crítica.

El presidente Abelardo de la Espriella informó sobre el balance de víctimas y daños y anunció la activación de una respuesta nacional frente a la emergencia.

La cifra de víctimas todavía puede aumentar

Una de las principales preocupaciones durante las próximas horas es que el número de víctimas continúe aumentando.

En las primeras horas posteriores al terremoto, los balances oficiales fueron cambiando rápidamente a medida que los organismos de emergencia confirmaban información proveniente de los distintos departamentos. La cifra pasó de los primeros reportes de víctimas a decenas de fallecidos y finalmente alcanzó 111 muertos y 87 heridos en el último balance disponible.

Las autoridades consideran que el proceso de búsqueda, rescate y evaluación de estructuras todavía está en desarrollo, por lo que el balance debe considerarse preliminar.

Pese a que el epicentro se encuentra en el occidente del país y próximo a la región del Pacífico, las autoridades marítimas descartaron una amenaza de tsunami asociada con este terremoto.

La emergencia se concentra, por ahora, en los daños ocasionados directamente por el movimiento telúrico y sus réplicas.

Mientras continúan las réplicas, Colombia entra ahora en una segunda fase de la emergencia: localizar a posibles sobrevivientes, atender a los heridos y determinar la estabilidad de miles de construcciones.

La prioridad de los equipos de rescate es ingresar a las estructuras colapsadas sin poner en riesgo a los propios socorristas. Paralelamente, las autoridades deberán determinar qué viviendas pueden ser habitadas y cuáles tendrán que ser evacuadas.

La dimensión real de la tragedia todavía está siendo establecida.

Lo que sí está confirmado es que el terremoto de este lunes transformó en cuestión de minutos la vida cotidiana de numerosas comunidades colombianas y obligó al país a desplegar una operación nacional de emergencia.