A más de un mes de la desaparición de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez, la Fiscalía General del Estado de Veracruz confirmó que los restos humanos hallados en un rancho del municipio de Moloacán corresponden a la comunicadora y directora del medio digital Pulso Informativo del Sureste, cerrando una intensa búsqueda que mantuvo en vilo al gremio periodístico y a la sociedad veracruzana.
Roxana Guzmán fue reportada como desaparecida el pasado 2 de junio, luego de que un grupo de hombres armados irrumpiera en su domicilio en el municipio de Nanchital y se la llevara por la fuerza, de acuerdo con las investigaciones ministeriales.
Tras semanas de trabajos de inteligencia y operativos de búsqueda, las autoridades realizaron un cateo en un rancho ubicado entre los municipios de Ixhuatlán del Sureste y Moloacán, donde fueron localizados restos humanos. Posteriormente, los análisis forenses y las pruebas genéticas confirmaron que pertenecían a la periodista.
Hasta este momento, la Fiscalía ha informado la detención de ocho personas presuntamente relacionadas con el secuestro y asesinato de la comunicadora. Entre los detenidos figuran cuatro policías municipales de Ixhuatlán del Sureste, señalados de presuntamente colaborar con el grupo delictivo involucrado en el crimen.
Asimismo, fueron capturados presuntos integrantes de una célula criminal que opera en el sur de Veracruz, entre ellos individuos identificados con los alias de “Delta 1” y “Delta 7”, quienes son considerados piezas clave en la investigación.
Las autoridades continúan integrando la carpeta de investigación para esclarecer el móvil del homicidio, determinar si existen más personas implicadas y establecer posibles vínculos entre el crimen organizado y servidores públicos de la región.
El asesinato de Roxana Guzmán ha provocado una profunda indignación entre periodistas, organizaciones defensoras de los derechos humanos y colectivos de libertad de expresión, que han exigido justicia y el castigo de todos los responsables.
El caso vuelve a poner en el centro de la discusión la situación de violencia que enfrentan los periodistas en Veracruz y en el país, donde diversos organismos nacionales e internacionales han advertido sobre los riesgos que implica ejercer el periodismo, especialmente en zonas con presencia del crimen organizado.
Mientras las investigaciones siguen en curso, familiares, colegas y organizaciones civiles han reiterado su exigencia de que el crimen de Roxana Guzmán no quede impune y de que se garantice la protección de los comunicadores en México.
