California comenzó a reforzar sus medidas de prevención ante el fortalecimiento del fenómeno de El Niño, que podría provocar un otoño e invierno con mayores precipitaciones y condiciones meteorológicas adversas en distintas zonas del estado.
El gobernador Gavin Newsom declaró el 21 de septiembre el estado de emergencia en California como medida preventiva ante el escenario previsto para los próximos meses. La decisión busca acelerar la preparación de recursos y proteger a las comunidades ante posibles tormentas invernales, inundaciones y otros efectos asociados con un periodo de lluvias más intenso.
De acuerdo con el Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), El Niño continúa fortaleciéndose y existe una probabilidad superior al 90 por ciento de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno de 2026-2027. Además, el organismo estima en 75 por ciento la posibilidad de que entre octubre y diciembre se registre un evento de intensidad histórica, superior a los registrados desde 1950.
Las proyecciones climáticas apuntan a una mayor probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal en California durante los meses de invierno. El aumento de las lluvias puede elevar el riesgo de inundaciones, deslizamientos de tierra y otros problemas relacionados con tormentas intensas, particularmente en zonas vulnerables.
El Servicio Geológico de Estados Unidos señala que durante los inviernos influenciados por El Niño, el sur y centro de California suelen presentar mayores probabilidades de registrar condiciones más húmedas de lo habitual. Sin embargo, el organismo advierte que El Niño no garantiza por sí mismo un determinado comportamiento del clima, ya que otros factores atmosféricos también intervienen en la evolución de cada temporada.
Las autoridades estatales buscan adelantarse a los posibles efectos del fenómeno mediante la movilización de recursos y el fortalecimiento de las acciones de preparación. La emergencia declarada por Newsom permitirá agilizar estas medidas antes de que llegue el periodo de mayor actividad de las tormentas invernales.
Aunque los pronósticos apuntan hacia una temporada potencialmente muy lluviosa, los especialistas subrayan que la intensidad y distribución de las tormentas no pueden determinarse con precisión para cada comunidad con varios meses de anticipación. Por ello, las autoridades mantienen el llamado a prepararse ante posibles lluvias intensas, inundaciones y otros eventos asociados con el clima invernal.
