El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha anunciado una nueva ofensiva contra las pandillas violentas que operan en su país.
Esta medida llega después del asesinato de un policía por miembros de una pandilla, el cual provocó la implementación de un cerco militar que llevó a la detención de varios pandilleros.
Bukele prometió que los responsables del asesinato enfrentarían consecuencias severas y ha declarado que los detenidos ya no podrán causar más terror.
Esta campaña contra las pandillas ha tenido el respaldo del 90% de los salvadoreños, aunque algunas organizaciones de derechos humanos y la Iglesia Católica han criticado los métodos del gobierno.
Desde el inicio de la ofensiva en 2022, han sido detenidos 68,720 presuntos pandilleros.
