La final del Campeonato Mineiro terminó en escándalo luego de que una pelea generalizada entre jugadores de Cruzeiro y Atlético Mineiro provocara 23 expulsiones, una cifra histórica en el futbol brasileño.
El enfrentamiento ocurrió en los minutos finales del partido disputado en el Estadio Mineirão, cuando un choque entre futbolistas de ambos equipos desató empujones y golpes dentro del campo, lo que rápidamente involucró a jugadores titulares, suplentes e incluso integrantes de los cuerpos técnicos.
Ante la magnitud del conflicto, el árbitro Matheus Candançan decidió expulsar a 23 personas, entre ellas 12 integrantes de Cruzeiro y 11 de Atlético Mineiro, de acuerdo con el reporte arbitral.
Pese al incidente, el encuentro concluyó con victoria de Cruzeiro por 1-0, resultado que le permitió quedarse con el título del torneo estatal. Sin embargo, la celebración quedó opacada por la trifulca que se vivió al final del partido.
Las imágenes de la pelea se viralizaron rápidamente en redes sociales y generaron críticas por la violencia registrada en el clásico de Belo Horizonte, uno de los duelos más intensos del futbol brasileño.
Tras lo ocurrido, el delantero de Atlético Mineiro, Hulk, ofreció disculpas públicas y reconoció que lo sucedido “no representa los valores del futbol”.
Se espera que la Confederação Brasileira de Futebol y las autoridades del torneo analicen el caso para determinar posibles sanciones adicionales para los involucrados tras la pelea que dejó una cifra récord de expulsados.
