Un aparatoso incidente aéreo se registró en el Aeropuerto Internacional de Antalya, en Turquía, luego de que un avión de Turkish Airlines impactara una estructura del sistema de radar mientras realizaba maniobras en tierra, lo que obligó a la evacuación de los 267 pasajeros que viajaban a bordo.
Los hechos ocurrieron después de que la aeronave, un Boeing 777 procedente de Estambul, aterrizara sin contratiempos y se dirigiera hacia su posición de estacionamiento. Durante el desplazamiento dentro de las instalaciones aeroportuarias, una de las alas del avión golpeó una antena perteneciente al sistema de navegación aérea, provocando daños significativos en la estructura de la aeronave.
Tras el impacto, se activaron de inmediato los protocolos de emergencia. Personal del aeropuerto, cuerpos de rescate y equipos de seguridad acudieron al lugar para coordinar la evacuación de pasajeros y tripulantes, quienes abandonaron el avión de manera ordenada.
Imágenes difundidas posteriormente mostraron daños visibles en el ala derecha y parte del fuselaje de la aeronave. Algunos pasajeros relataron momentos de incertidumbre luego de que se desplegaran las mascarillas de oxígeno y se escuchara el fuerte golpe provocado por la colisión.
A pesar de la magnitud del incidente, las autoridades informaron que no se registraron víctimas mortales. Únicamente se reportó una persona con lesiones menores, quien recibió atención médica sin que su estado de salud representara un riesgo.
Turkish Airlines confirmó que el avión fue retirado de operaciones para someterlo a una inspección técnica exhaustiva, mientras especialistas en seguridad aérea iniciaron una investigación para determinar las causas exactas del accidente.
Las primeras versiones apuntan a que la aeronave pudo haber ingresado a una ruta de rodaje incorrecta antes de impactar la estructura metálica; sin embargo, esta hipótesis aún deberá ser confirmada por las autoridades aeronáuticas turcas.
El incidente generó preocupación entre expertos del sector debido a que ocurrió durante las maniobras en tierra, una fase de la operación aérea que, aunque suele considerarse menos riesgosa que el despegue o aterrizaje, también puede derivar en accidentes de consideración cuando existen errores de coordinación o desplazamiento.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades destacaron la rápida respuesta de la tripulación y de los equipos de emergencia, cuya actuación permitió evacuar a todos los ocupantes sin consecuencias mayores y evitar una tragedia en uno de los aeropuertos con mayor tráfico turístico de Turquía.
