En el Puebla Femenil se encuentran Andrea González y Adriana Calzadillas, dos jugadoras que tienen tatuajes en su piel que expresan su forma de ver el mundo y cómo éste ha influido en su crecimiento personal. Andrea, defensa de 29 años, tiene 12 tatuajes que le recuerdan a personas o momentos importantes de su vida. Ella dice que sus tatuajes son sus batallas y que le dan un equilibrio entre la ternura y la rudeza.
Adriana, mediocampista de 25 años, tiene 10 tatuajes que están relacionados con el futbol y con su gusto por el dibujo. Ella dice que sus tatuajes son sus logros y que le dan un toque de personalidad. Ambas jugadoras coinciden en que los tatuajes son una forma de expresión y que no deberían ser motivo de juicio o discriminación.
