¡Alguien tenía que parar a la 28!

“Sentido Común”…Por Luis Gabriel Velázquez

La 28 de Octubre al fin se topó con la orma de su zapato. Después de años de cobrar a la brava por el estacionamiento de los estadios como si fueran suyos, llegó el gobierno de Alejandro Armenta a ponerles un alto.

Y lo hizo con mano dura: sin miedo y sin negociación.¿Así o más claro? Se acabó el abuso. Se acabaron los 100, 200 y hasta 300 pesos por dejar tu carro mal parado, sin seguridad y en terrenos que ni les pertenecen.

Ahora, al menos en ese punto, la afición podrá llegar con la certeza de que no le van a robar desde antes de entrar al partido.

Pero falta lo demás.Porque ya que le quitaron el hueso a la 28 en el estacionamiento, es momento de ir más a fondo.

A las afueras del estadio siguen vendiendo cerveza, botanas y hasta comida como si fueran un restaurante, sin pagar impuestos, sin licencia, sin refrendos y sin ninguna regulación

Mientras tanto, los bares y restaurantes legales pagan un dineral por operar… y ven cómo en su cara, otros hacen lo mismo sin soltar un peso. ¿Por qué? Porque son de la 28. ¿Y eso qué? ¿Ya es patente de corso?

Lo que pedimos los ciudadanos es parejo: que el gobierno meta al sector formal a esos negocios que llevan años disfrazándose de ambulantes. Y que si ya se pudo con el estacionamiento, también se pueda con eso.

La afición está decepcionada. El estadio está cada vez más vacío. Y si no se apuran, va a seguir así.

Por eso es urgente mantener la mano firme. Porque ya estuvo suave de impunidad y abusos. Y porque quien va al estadio merece respeto, seguridad y justicia. Así de claro. Así de simple.