Abusos y un embarazo de Hugh Hefner, exconejitas de Playboy narran el infierno que vivieron

En esta ocasión fueron las hermanas gemelas Karissa y Kristina las cuales contaron sus experiencias, ellas las califican como una experiencia horrible.

Los medios internacionales como El Clarín y The Mirror publicaron las declaraciones de las hermanas, que argumentaron que cuando cumplieron 18 años las llevaron a la mansión para que tuvieran relaciones sexuales con Hefner. “Las obligaron a tener relaciones sexuales en grupo, sin protección y las manipularon con alcohol y drogas”, comentó El Clarín.

Ambas hermanas afirman que Hefner tenia un alma negra y que luego de la experiencia en la mansión ellas sufrieron de trastorno de estrés postraumático y depresión.

Las gemelas afirman que piensan establecer una demanda por todo lo sufrido, en su relato al medio Sunday Mirror, recordaron que todo lo que sucedió fue aterrador, “Fue espeluznante. Nos sentimos sucias, asqueadas, como si nuestros cuerpos no fueran nuestros”, comentó Karissa en dicha entrevista.
agregaron que Hefner actuaba como un rey y que les pidió que lo llamaran papá.

Ellas estuvieron dos años en la mansión Playboy y, en todo ese tiempo, atestiguaron que en el lugar era común el sexo en grupo y las drogas.

Karissa confesó que quedó embarazada de Hefner a los 19 años, cuando él tenia 83. La exconejita afirmó que no tenia dudas de quién era el padre porque solo había tenido sexo con él. La joven, en ese entonces no tenia las intenciones convertirse en madre, mucho menos de un hijo del hombre que ella consideraba le había hecho tanto daño, así que llevo a cabo un aborto.

Karissa se enteró por casualidad de su embarazo, ya que se había realizado un análisis de sangre para eventualmente someterse a una cirugía de aumento de senos que el propio Hefner le había ordenado hacerse.

“Solo quería deshacerme del bebé lo antes posible. No quería que Hef se enterara y nunca lo hizo. Tampoco el resto de las personas. Estaba disgustada, como si el demonio estuviera dentro de mí. Encontré una clínica en Los Ángeles para hacerme un aborto. Hice que las personas de seguridad de Hef nos dejaran en el centro comercial, fingiendo que íbamos a ir de compras. Luego llamé a un amigo para que nos recogiera. Pudimos mantenerlo en secreto”, contó Karissa.