El Gran Bazar de Estambul ¿Te gustaría estar ahí?

Los bazares son uno de los símbolos de Oriente. Sus intrincadas calles llenas de colores invitan a perderse en ellos durante horas, pero más allá de lo que ve el cliente hay un complejo tejido social. Cada bazar es un pequeño mundo en el que los comerciantes se hacen lugar poco a poco y día tras día, mientras se debaten entre la tradición y el turismo y dan continuidad a un modelo de mercado con milenios de antigüedad.

El término bazar proviene del pahlavi, una lengua persa: “wāzār” significa “lugar de venta”. A partir de finales de la Edad Media, el bazar adquirió una importancia como espacio social: no era solo un lugar de intercambio de productos, sino de ideas y de información; de este modo, se convirtió en un micromundo donde se tejían alianzas, favores, matrimonios e intrigas políticas.

 El Gran Bazar de Estambul presume de ser el más antiguo del mundo que sigue en funcionamiento: nació en 1455, apenas tres años después de la conquista otomana de la ciudad. Los nombres de sus calles: calle de las alfombras, de las pieles, de las joyas.

¿Te gustaría perderte en este lugar?