El paso del huracán Hilary por el noroeste de México dejó diversas afectaciones en la infraestructura, la energía eléctrica y las viviendas de varias comunidades de Baja California y Baja California Sur.
Las fuertes lluvias incrementaron los cauces de los arroyos e inundaron las carreteras, dejando incomunicadas a las bahías Asunción y Tortugas, así como a Vizcaíno y San Felipe.
La Sedena aplicó el Plan DNIII-E para rehabilitar los tramos carreteros afectados y retirar los árboles caídos. También se habilitaron tres albergues para atender a 700 personas.
