El partido entre Tigres y León por la Jornada 3 del Apertura 2023 tuvo una duración inusual, pues se agregaron 15 minutos de compensación al segundo tiempo. El árbitro Ismael López decidió añadir ese tiempo por las interrupciones que hubo durante el juego, sobre todo por una lesión de Víctor Dávila, que sangró por un cabezazo de Guido Pizarro.
Además, al minuto 101 se expulsó a Brian Rubio por un codazo a Jesús Angulo, tras revisar el VAR. El partido terminó poco después de las 23:15 horas y algunos aficionados se quedaron sin transporte para regresar a sus casas. El resultado fue un empate a cero goles entre los felinos.
