Debido a las bajas temperaturas registradas en Estados Unidos, miles de iguanas caen congeladas de árboles, cobertizos y sitios altos, pero no están muertas.
El cálido clima de Florida experimentó un cambio radical: un descenso inusual de la temperatura impulsado por el ciclón bomba que azotó la costa este de los Estados Unidos.
Cabe hacer mención que las iguanas verdes requieren tomar el sol para elevar su temperatura corporal y mantenerse activas.
Ante la lluvia de iguanas, las autoridades recomiendan dejar a los individuos en el sitio y esperar a que sus funciones corporales vuelvan a la normalidad, sin intentar levantarla o calentar su cuerpo.
