Marín sepulta a la alianza PRI, PAN y PRD

Sentido Común

Por Luis Gabriel Velázquez

La justicia en México llega cuando “conviene” llegar. El caso de la captura del exgobernador Mario Marín Torres, ocurre como la puntilla a la discreta oposición, que intenta pelear contra el partido en el poder.

No debe perderse el real beneficio de esta detención. De comprobarse las acusaciones de tortura en contra de Lydia Cacho, y una condena contra el exgobernador de Puebla, se sentaría un hecho sin precedentes en la justicia mexicana.

Los tiempos de la política, parecen perfectos. Llegaron cuando más lo necesitaban quienes están interesados en vendetas electorales y hasta odios trasexenales.

Se les aparecieron “Los Demonios del Edén” a Marín y compañía, pero también a la desamparada alianza priísta, panista, perredista.

Es muy simple, la captura del “Gober Precioso”, servirá para refrescar la memoria de aquellos que ya comenzaban a percatarse de las gravísimas pifias lopezobradoristas, en el lamentable manejo de la pandemia.

Los adversarios de la triada, les recordarán una y otra vez la imagen de Marín esposado por agentes federales en el aeropuerto de Acapulco, Guerrero.

El “nuevo” PRI, quisiera borrar de la historia este episodio, como muchos otros, que lo identifican como un símbolo de abusos sin límites.

Y los nuevos aliados (PAN y PRI) ya no dormirán, porque es complicado conciliar el sueño, cuando antes de subir al ring, ya perdiste tres asaltos. La captura del hombre originario de Nativitas, Cuautempan, es el último clavo de su ataud.

Hoy nadie es amigo del detenido. Todos sus hombres, miran hacia otro lado. Esa es la polaca