En 2005, la periodista Lydia Cacho expuso en su libro “Los demonios del Edén” que tanto Marín Torres como su ex subsretario de Seguridad Pública del mismo estado, Adolfo Karam, y el empresario textilero Kamel Nacif, eran los responsables de mantener una red de pornografía y prostitución infantil con niños y niñas de entre cuatro y 14 años de edad.
Los delitos por los cuales se le acuso fueron de difamación y calumnias, esto después de la publicación de su libro.
El 16 de diciembre del 2005, Lydia Cacho fue detenida en el estado de Quintana Roo y la llevaron a Puebla vía terrestre. En el trayecto, la periodista contó que fue torturada psicológicamente por los oficiales, quienes amenazaban con abusar de sexualmente de ella.
En su testimonio, la periodista mencionó que cuando llegaron a Puebla, el trámite de su propuesta fue lento y tortuoso. La encerraron en un “calabozo inmundo” y le tomaron fotos desnuda al lado de un cuarto lleno de policías judiciales con una mampara transparente de por medio.
El 17 de diciembre salió libre a las 15:00 horas, luego de pagar una fianza de 70,000 pesos en efectivo.
