El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar polémica al criticar públicamente a Bad Bunny y a la banda Green Day, artistas elegidos para los actos musicales del Super Bowl LX, que se celebrará el próximo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium, en Santa Clara, California.
En declaraciones a medios estadounidenses, Trump calificó como una “mala decisión” la elección de ambos artistas por parte de la NFL, al considerar que su participación no contribuye a la unidad del país. “Creo que es terrible. No me gusta esa elección, no ayuda en nada”, expresó el mandatario al referirse tanto al espectáculo de medio tiempo como a la presentación musical previa al inicio del partido.
Bad Bunny fue anunciado como el artista principal del show de medio tiempo, mientras que Green Day estará a cargo de la presentación musical de apertura. Ambos músicos han sido críticos de Trump y de sus políticas en el pasado, lo que ha alimentado la controversia en torno a sus comentarios.
El presidente también adelantó que no asistirá al Super Bowl LX, argumentando la distancia geográfica entre Washington y California, aunque sus declaraciones se centraron principalmente en cuestionar el perfil de los artistas seleccionados para uno de los eventos televisivos más vistos del año.
La elección de Bad Bunny ha sido celebrada por sectores que ven en su participación un reconocimiento al impacto global de la música latina, mientras que Green Day, con una trayectoria marcada por la crítica social y política, también ha sido respaldada por sus seguidores. Hasta el momento, la NFL ni los representantes de los artistas han respondido oficialmente a las declaraciones del mandatario.
La polémica vuelve a poner en el centro del debate la relación entre política, música y espectáculos masivos, a semanas de que se lleve a cabo el Super Bowl LX, uno de los eventos deportivos y culturales más importantes a nivel mundial.
