Sylvain Helaine, de 35 años de edad fue despedido de un jardín de niños en Francia, ya que un padre de familia se quejó por haber asustado a su hijo.
El hombre está tatuado en todo el cuerpo incluso de los ojos y lengua, pero eso no le impide seguir con su vocación como profesor.
A pesar de ser despedido, el sigue impartiendo clases a niños mayores de seis años y comenta que..
“Siempre provoco un momento de estupefacción en los niños y los padres. Pero cuando me presento y ven que soy un profesor como los demás, todo va bien”
Además, destacó que..
Los niños que me ven, aprenden la tolerancia y el respeto por los demás. Cuando sean adultos, puede haber más posibilidades de que no sean racistas, homófobos, que no vean a los discapacitados como animales de feria”

