Hoy en día la sociedad se ha visto en la necesidad de adaptarse al cubrebocas, pero en esta ocasión una mujer de Rusia le puso creatividad para comer sin quitárselo.
Se trata de Sophia Moiseenko, una joven de 25 años que viajaba en un avión, de pronto tuvo el antojo de comer unas papas pero como en el avión tienen la indicación de portar en todo momento la mascarilla, se le ocurrió una idea.
La joven doblo dos cubrebocas para colocárselos en la cara, de esta forma logró hacer uno más grande para así poder dejar un espacio para comer su botana.

