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¿Será acaso este Guard1anes 2021 el fin del maleficio? Luego de 23 años de oscuridad, la Maquina palpita poderosamente en la memoria, tras el 4-0 de la vuelta ante Pumas.
Aquí te damos las 10 razones para creer que esta sí es la temporada de Cruz Azul.
1.- Tiene el mejor plantel del fútbol mexicano. No es el más caro, pero es el más valioso. Rebasa en funcionalidad a las pomposas nóminas de Tigres, Rayados, América y Chivas.
2.- El técnico peruano Juan Reynoso ha asumido un inesperado y poderoso liderazgo sobre el grupo. Los jugadores le creen al entrenador y al ser humano. Esa es una plataforma inquebrantable.
3.- En un mismo partido, Cruz Azul se permite lujos. Reynoso mueve de posiciones a jugadores, y altera totalmente el posicionamiento del equipo en la cancha. Una muestra impecable ocurrió ante Atlas. Cuando quiso, trastocó el juego.
4.- Hay una ansiedad de revancha palpable en todos los jugadores. Otros titulares, aceptan de buena gana ser suplentes. Aparentemente, han sometido sus egos al bienestar colectivo. Si hay que reinventarse, se reinventan. Ignacio Rivero, Juan Escobar, Orbelín Pineda, Yoshimar Yotún y el mismo Romo, como ejemplos.
5.- A pesar del sarcófago moral que lleva a cuestas por ese 4-0, el equipo ha montado un escudo de solidaridad capaz de desafiar mitos, retos, atavismos, temores acumulados en 23 años. Parecen haberse perdido el miedo a sí mismos.
6.- Llegaba ante Atlas con un estigma: decisiones polémicas del VAR y chiripazos. Ante unos Rojinegros resucitados, resolvió el partido con absoluta autoridad. Vaya, hasta jugueteó, obscenamente, con esa ruleta rusa de las #Cruzazuleadas, con el penalti al minuto 96 para el 3-2.
7.- Es el equipo que mejor juega al fútbol. Puede ser incluso el más agradable del torneo, tomando en cuenta la baja calidad en este Guard1anes 2021, y a la espera de que pronto resucite el verdadero abanderado del fútbol de embeleso, el León. Y jugar bien, con generosidad, además de sumar resultados, cierra la ecuación.
8.- Juan Reynoso recorrió un vía crucis delicado. Ese peligroso pasaje, ese riesgoso impasse, de saber manejar la #MegaCruzazuleada ante Pumas, lo ha sabido sortear. Era un arma de doble filo. Ha sabido canalizar el impacto de ese 4-0 sin que persevere como una extorsión moral, como un chantaje sentimental. Por el contrario, los ha convencido de llevar su vergüenza a cuestas pero sin opresión.
9.- Consciente o inconscientemente, la directiva ha blindado al equipo. O mejor dicho, el equipo se ha blindado ante su directiva. Además, ya no aparecen los monumentales escollos, ni las vulgares traiciones de los Víctor Garcés o de los Álvarez Cuevas. Los tahúres han sido expulsados. Las hienas pasan hambre. Pero, ojo, no descarte alguna puñalada trapera de uno de esos perversos, cuando el equipo llegue a instancias críticas.
10.- Más allá de ser el ejecutor final en la cancha, el pasaje penoso del ‘Cabecita’ Rodríguez, coquetón y bebedor en una fiesta, terminó por ser el punto de quiebra en el mal inicio de La Máquina, con dos derrotas al hilo. Ante la urgencia de la chusma por quemarlo en leña verde, directiva y cuerpo técnico lo indultaron. El grupo se fortaleció desde fuera hasta un núcleo de solidaridad impenetrable.
¿Podrá ser, entonces, el año de Cruz Azul?
