Dicen que uno siempre vuelve al lugar en donde fue feliz y sin duda San Miguel de Allende es uno de esos espacios a los que uno puede regresar más de una vez para descubrir siempre una casa, una puerta o algún rincón diferente repartido en sus calles adoquinadas.
Fue en la primera quincena de julio que esta Ciudad Patrimonio reabrió sus puertas a los viajeros, después de 120 días de permanecer cerrada debido a la cuarentena por Covid-19, ahora su camino es reinventarse y empezar la búsqueda de nuevos viajeros.
El recorrido por la ciudad inicia en en la Parroquia de San Miguel de Arcángel, luego de andar por las adoquinadas calles, es necesario hacer una parada para comer, el centro de esta ciudad está llena de pequeños restaurantes en los que se puede comer comida tradicional mexicana, pero para los que buscan sabores gourmet, también existen diversos restaurantes encabezados por chefs reconocidos.
¡Qué esperas para visitarlo?
Con información de El Financiero
