El Instituto Nacional Electoral aprobó un tope de gastos de 34 millones de pesos para cada aspirante a la candidatura presidencial de Morena y la oposición.
Los lineamientos no exigen que los participantes renuncien a sus cargos públicos, pues se trata de procesos intrapartidistas.
El INE dijo que ya tiene registro de los actos proselitistas que están realizando los aspirantes y que será el Tribunal Electoral el que decida si son precampañas. Los representantes de Morena y del frente opositor expresaron sus inconformidades con las reglas aprobadas por el órgano electoral.
