Como parte de una “tradición”, inició la matanza masiva de ballenas en las islas Feroe en Dinamarca, donde balleneros acorralan a los animales para sacrificarlos.
Éste comenzó a inicios de junio y durante los primeros quince días del mes ya se ha notificado la muerte de más de 500 ballenas piloto.
A pesar de las cuantiosas críticas recibidas a escala internacional, las autoridades locales de Feroe solo han planteado de manera fallida la prohibición y supresión de dicha actividad.
