El río Darling en Australia se ha convertido en una escena espeluznante luego de que millones de peces muertos lo hayan obstruido.
Esto ha generado preocupación entre las comunidades agrícolas y pesqueras cercanas.
La situación ha sido atribuida a las intensas lluvias en la región, lo que ha provocado una gran cantidad de sedimentos y nutrientes en el río.
Según expertos esto ha llevado a un aumento en la población de algas y, finalmente, a una falta de oxígeno en el agua, causando la muerte masiva de los peces.
