Pobladores de Castaños, del estado de Coahuila, mataron a un pequeño oso negro, de aproximadamente cuatro meses de nacido y 29 kilogramos de peso.
Los lamentables hechos ocurrieron frente a elementos de la policía municipal, sin que intervinieran sobre este hecho.
La gente de la comunidad lo capturó y amarró al pequeño oso que murió lentamente por asfixia.
El oso negro es una especie catalogada como “En Peligro de Extinción”, de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana 059.
Se cree que el osezno bajó a la localidad en busca de agua y comida, debido a la fuerte sequía que registra la región.
