La Arquidiócesis de Puebla suspendió temporalmente el culto en la parroquia de Cuautlancingo.
Esto luego de que un grupo de 40 personas, algunas en estados e ebriedad, irrumpieran este inmueble católico.
Lo rijosos agredieron al sacerdote Mario Pérez, quien tuvo que esconderse para evitar un problema mayor.
El grupo exigía que no se construya una capilla de adoración.
El párroco responsable denunciará por allanamiento y agresiones a quienes entraron violentamente en el templo.
Este grupo de feligreses, se niegan a la construcción argumentando que los recursos no tiene un uso transparente.
