Ayer murió Javier López Díaz. Hasta hoy pude escribir con la mente un poco despejada.
Fue muchas cosas para mí. Mi amigo, un papá, mi consejero, y me enseñó a trabajar en esta profesión que hoy me permite ofrecer un sustento a mi familia.
Tuve una última oportunidad, sin saberlo, de desayunar con él y hablamos como siempre, de la vida y de nuestras familias.
Pude decirle cuánto lo quería y lo útil que siempre fueron sus consejos y regaños.
Porque iba más allá de un jefe. Mucho más. Se involucró en mi vida de la manera en que lo sabía hacer, con respeto y cariño.
Fuimos testigos de momentos muy tristes, como la muerte de Don Jesús y Doña Guille, sus padres.
Abrazó a mi madre cuando murió mi abuela y estuvo conmigo en su sepelio.
Dejó un mensaje en una tarjeta de regaló cuando mi hija cumplió 3 años , y que ella aún conserva.
Hoy me duele la prontitud de su ausencia, y no sé cómo hacerle con muchas cosas que él guiaba.
Llegué hace 20 años a Cinco Radio, y tuve la oportunidad de trabajar 9 años con él en cabina, día a día.
Por eso, es muy difícil relatar tantas vivencias, pero no imaginan cuántas cosas pasamos.
A Lupita y Sari todo mi cariño. A sus hermanos un abrazo muy fuerte.
Gracias mi Lic., muchas gracias por tanto.
