El Gobierno austriaco informó que a partir del lunes 22 de noviembre, la población regresará a un nuevo confinamiento para intentar controlar una cuarta ola de COVID-19 que se ha desbocado.
El confinamiento implicará que solo se podrá salir de los domicilios para comprar alimentos, ir a la farmacia, a trabajar (si es necesario).
Así como cumplir con trámites administrativos no aplazables, dar un paseo o visitar y cuidar a familiares enfermos, ha concretado el ministro de Sanidad, el ecologista Wolfgang Mückstein.
También anunció que desde el 1 de febrero de 2022 todos los residentes del país tendrán la obligación de vacunarse contra la COVID-19.
Por lo anterior, Austria se convierte en la primera nación europea en aprobar esta medida. Medios reportaron que el país roza los mil casos por cada 100 mil habitantes.
