Una vez más, en la presa de Valsequillo comenzó a llenarse de espuma tóxica como sucedió en 2019, cuando un hombre fue tragado por la misma.
El director del Soapap, Gustavo Gaitán, informó que tanto de la espuma en el río Atoyac y Valsequillo se forma por fosfatos y su rodamiento, lanzados por fábricas y fertilizantes.
“Los fosfatos vienen de dos principales fuentes, una es por descargas de lavadores de mezclilla que usan jabones muy duros para sus procesos; y otra fuente son los fertilizantes de fosfatos que usan en campos agrícolas conurbadas a la zona metropolitana”, indicó.
Apuntó que el 40% de las descargas están fuera del control, sin plantas de tratamiento.
Por su parte, el gobernador Miguel Barbosa Huerta señaló que mientras no se cancelen las fuentes de contaminación en el río Atoyac, cualquier intento de rescate será insuficiente y por eso se presenta este fenómeno de espuma.
