Unos padres de familia decidieron darle su primer celular a su hijo, pero con la condición de firmar un contrato que estableció reglas de uso y derechos.
A través de redes sociales se viralizó el caso y se puede ver al niño firmando la hoja y presumiendo su equipo de gama media.
El papel tiene una serie de reglas muy bien establecidas; sin embargo, parece que el pequeño le dio su alma al Diablo, pues los impulsos propios de su edad lo harán “sufrir” al querer usarlo todo el tiempo.
