Romeo, el pequeño con Síndrome de Down que no fue invitado a su graduación, tuvo un gran final.
Pues la empresa El Sonidero de Torreón, le organizó una fiesta para celebrar la conclusión de sus estudios en preescolar.
El graduado disfrutó de un paseo en limusina, un show de los payasos “Chispita y Migajitas”, hubo pastel y decenas de regalos que le hicieron llegar las personas que se conmovieron con su historia.
Este evento de lujo se llevó a cabo el martes 13 de julio.
Ante tal gesto, la madre, quien denunció a la maestra de kínder por discriminación, agradeció a quienes hicieron realidad el sueño de su hijo.
Por otra parte, las maestras de su hijo se disculparon por no haberlo incluido en la ceremonia de graduación y aseguraron que todo se trató de un error y no discriminación.
