Turistas no le temen a la pandemia de COVID-19 y siguen desafiando la enfermedad. Sin respetar los protocolos sanitarios, las playas de Caleta y Caletilla del puerto de Acapulco, Guerrero, se encuentran abarrotadas de gente.
Pese a que el uso del cubrebocas es obligatorio en espacios públicos y cerrados, muchos no lo usan, ni guardan la distancia recomendada.
El relajamiento social preocupa a las autoridades por un posible rebrote de contagios para mediados de abril.
El puerto de Acapulco espera recibir en estas dos semanas de vacaciones a más de 300 mil turistas, principalmente del centro y Bajío de país.
