Los seres del más allá, se pusieron la camiseta del Boca Juniors y evitaron que perdiera el superclásico argentino contra el River Plate, jugado en “La Bombonera”.
Cuando corría el minuto 89, y el marcador estaba empatado a un gol, El Millonario atacó por banda derecha con el recién ingresado Federico Girotti.
Este último envió un centro y encontró la cabeza de Carlos Izquierdoz y un ligero desvió en la mano del arquero Esteban Andrada.
El esférico estuvo a 30 centímetros, ¡30 centímetros! de entrar a la portería, pero hizo un extraño en el bote y extrañamente, no ingreso a las mallas.
En redes sociales, la jugada ha provocado infinidad de comentarios , por el suceso que algunos se han atrevido a llamar, paranormal.
