El silencio de una mujer al ocultar que tenía COVID, provocó el fallecimiento de toda su familia

El silencio de una mujer al ocultar que tenía COVID, provocó el fallecimiento de toda su familia. Así es como ocurrió esta trágica historia.

Verónica, quien empezó a sentir síntomas en la segunda semana de diciembre, estaba a niveles altos de fiebre, estornudaba seguidamente y sentía malestar general, por esta razón, el 17 de diciembre fue al Centro de Diagnóstico Integral en Táriba, al occidente de Venezuela, donde le practicaron la prueba rápida del covid-19, la cual salió positiva. Al parecer, fue su miedo quien la nubló y no le dijo nada a su familia.

Pasando el tiempo, Verónica no pudo ocultar más su caso positivo de Covid, su esposo y sus hijos se sometieron a una prueba PCR; arrojó positivo, aunque no presentaban síntomas, y se aislaron en casa.

Para el 14 de enero, la salud de Verónica se empezó a deteriorar rápidamente, por lo que, a los pocos días, debió ser intubada, ya que no podía respirar por sí sola.

Para el sábado 16 de enero, se complicó el estado de salud de su esposo, tuvo que ser llevado al hospital. Mientras que la hija mayor, empezó con dolor de cabeza, fiebre y una tos que no la dejaba respirar. Todo esto mientras estaba al cuidado de un familiar. Los dos hijos menores permanecían sin síntomas.

El lunes 18 de enero, el covid-19 se llevó a Verónica, pero su esposo no recibió la noticia; de hecho, José murió el 19 de enero, a las 3:30 p.m., posiblemente, sin saber que su esposa había partido antes que él. Pero la tragedia continuó: la salud de la hija mayor siguió decayendo, por lo que fue trasladada a un centro médico. Mientras van en el carro de su abuelo materno, camino al hospital, la hija muere.

Los otros dos menores, gemelos, que estaban al cuidado de otros parientes, comenzaron a presentar síntomas fuertes. Por lo cual, el miércoles 27 de enero, fueron hospitalizados y les diagnostican bronconeumonía, confirmó su tía. Su padecimiento terminó ese mismo día: fallecieron a los 4 años.

Verónica García Fuentes, de 36 años, José Antonio Gómez, de 33 años, y sus hijos, Nicol Verónica Gómez García, de 17, Jhoneider Stiven y Jhoneiker Emmanuel Gómez García, estos últimos de cuatro años, murieron el pasado mes de enero a causa de covid-19. El esposo y los niños se contagiaron en su propia casa después de que Verónica ocultara su estado de positiva, haciendo pasar su afección como “una gripa”.