Una familia de Yucatán se volvió viral en redes sociales, ya que construyeron una casita de jengibre, la cual es muy antojable pero no se puede comer.
Mario Avilés y sus hermanas realizan esta creación desde hace 10 años, pues quieren que la gente del lugar disfrute de estás épocas Navideñas.
La deliciosa atracción está ubicada en en la colonia San Damián en Mérida, Yucatán, en donde locatarios y turistas pueden tomarse fotografías.
Dicha casa está compuesta por muñecos de jengibre, paredes, ventanas y puertas de caramelos, inflables, cascanueces, cientos de luces navideñas y otras decoraciones hechas con unicel.
Vaya que es una idea inusual, pero nos recuerda un poco a la historia de Hansel y Gretel, lo bueno aquí es no hay bruja aquí.
