Dolores Huerta, activista mexicoestadounidense y una de las principales figuras de la lucha por los derechos laborales de los campesinos en Estados Unidos, murió a los 96 años, informó su familia este miércoles 28 de octubre.
La dirigente sindical falleció en su domicilio en Bakersfield, California, a causa de cáncer, de acuerdo con información de Associated Press. Sus familiares confirmaron el deceso mediante un comunicado difundido a través de la fundación que lleva su nombre y solicitaron privacidad durante el duelo.
Huerta dedicó más de seis décadas a organizar a trabajadores agrícolas que enfrentaban bajos salarios y condiciones laborales precarias. En 1962, junto con César Chávez, fundó la organización que posteriormente se convirtió en el sindicato United Farm Workers (UFW), uno de los movimientos laborales más importantes en la historia de Estados Unidos.
Desde esa organización participó en huelgas, campañas de boicot y negociaciones con productores agrícolas para conseguir mejores salarios, atención médica, prestaciones y condiciones de seguridad para los trabajadores del campo. Su labor contribuyó a fortalecer la organización sindical y el reconocimiento de los derechos colectivos de los campesinos.
Uno de los momentos decisivos de su trayectoria fue la huelga de la uva de Delano, en California, que movilizó a trabajadores y consumidores durante varios años. Las protestas y los boicots nacionales ayudaron a presionar a los productores para negociar contratos laborales con el sindicato.
La frase “Sí, se puede”, asociada con Huerta y convertida en una consigna de movilización social, trascendió el movimiento campesino y fue retomada por distintas generaciones de activistas. Su versión en inglés, “Yes, we can”, alcanzó notoriedad nacional durante la campaña presidencial de Barack Obama en 2008.
La activista también defendió los derechos de las mujeres, los inmigrantes y otras comunidades históricamente marginadas. Incluso durante sus noventa años continuó participando en manifestaciones y encuentros públicos para promover la organización comunitaria y la participación ciudadana.
En 2012 recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, otorgada por el entonces presidente Barack Obama, en reconocimiento a su contribución a los derechos civiles y laborales en Estados Unidos.
En marzo de 2026, Huerta también hizo pública una denuncia de agresiones sexuales cometidas por César Chávez durante la década de 1960. Su testimonio, revelado después de mantenerlo en secreto durante décadas, abrió un debate sobre episodios de abuso vinculados con una figura central del movimiento campesino.
La muerte de Dolores Huerta deja una trayectoria marcada por la defensa de los trabajadores agrícolas y la lucha por la igualdad. Su legado permanece en las organizaciones que ayudó a construir y en una consigna que se convirtió en símbolo de resistencia y participación colectiva: “Sí, se puede”.
