El gobierno de Estados Unidos puso oficialmente a la venta este miércoles 2 de septiembre una nueva moneda de un dólar que lleva el rostro del presidente Donald Trump, una pieza conmemorativa creada para celebrar el 250 aniversario de la independencia estadounidense.
La emisión fue realizada por la Casa de la Moneda de Estados Unidos, bajo la autorización del Departamento del Tesoro, y convirtió a Trump en el primer presidente estadounidense en funciones en aparecer en una moneda destinada a circular en más de un siglo. La pieza fue concebida dentro de las celebraciones del aniversario 250 de Estados Unidos.
En el anverso aparece el retrato de Trump acompañado de las palabras “LIBERTY” e “IN GOD WE TRUST”, además de las fechas “1776 ~ 2026”. En la cara posterior se encuentra una representación del Gran Sello de Estados Unidos, con el águila como elemento principal y la leyenda “E PLURIBUS UNUM”.
Aunque la moneda tiene una apariencia dorada, no está fabricada con oro. Su composición utiliza una combinación de metales que incluye cobre, zinc, manganeso y níquel, por lo que su valor nominal es de un dólar.
La Casa de la Moneda comercializa las piezas principalmente como artículos conmemorativos. Los rollos de 25 monedas tienen un precio de 61 dólares, mientras que las bolsas con 100 piezas se venden por 154.50 dólares, cantidades superiores al valor nominal acumulado de las monedas.
La emisión generó controversia debido a que existe una larga tradición y normas federales que restringen la presencia de presidentes vivos en el dinero estadounidense. La administración de Trump sostiene que la legislación aprobada para las celebraciones del 250 aniversario permite la emisión de esta pieza conmemorativa.
Uno de los antecedentes utilizados para defender la medida es la moneda acuñada en 1926 con la imagen del entonces presidente Calvin Coolidge, emitida durante las celebraciones por el 150 aniversario de Estados Unidos.
La nueva moneda tiene curso legal por un valor de un dólar, aunque su utilización cotidiana puede ser limitada debido a que los comercios no están obligados a aceptar determinadas formas de pago en situaciones comerciales ordinarias. Su principal atractivo está relacionado con el coleccionismo y la conmemoración histórica.
El lanzamiento también despertó una fuerte demanda. De acuerdo con reportes publicados este miércoles, el portal oficial de la Casa de la Moneda registró una fila virtual que llegó a superar una hora de espera ante la cantidad de personas interesadas en adquirir las monedas.
La moneda forma parte de los productos conmemorativos preparados para el aniversario 250 de la independencia de Estados Unidos. Su diseño coloca nuevamente a Trump en el centro de un debate sobre la utilización de símbolos e instituciones nacionales durante su segundo mandato.
Con esta emisión, el rostro del mandatario pasa de las fotografías oficiales y los productos políticos a una moneda emitida por el gobierno federal, aunque con un carácter conmemorativo y bajo un marco legal creado específicamente para las celebraciones del semiquincentenario estadounidense.
