Gerardo Mérida Sánchez, general en retiro y exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, dejó de aparecer bajo custodia de la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP), después de permanecer recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York.
De acuerdo con los registros penitenciarios estadounidenses, el cambio de estatus ocurrió el 11 de agosto de 2026. Sin embargo, la información disponible no establece dónde se encuentra actualmente el exfuncionario ni precisa si fue trasladado a otra instalación bajo custodia federal.
Por ello, no existe confirmación de que Gerardo Mérida Sánchez haya sido liberado. Su desaparición del registro de la BOP podría estar relacionada con un cambio en el esquema de custodia o con un eventual traslado bajo responsabilidad de otra autoridad estadounidense.
El movimiento ocurre mientras continúa el proceso judicial que enfrenta en Estados Unidos y después de que una audiencia programada para el 4 de agosto fuera aplazada.
Mérida Sánchez fue detenido en Estados Unidos en mayo de 2026 y posteriormente trasladado a Nueva York. La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York lo acusa de presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa y de haber colaborado presuntamente con integrantes de la organización criminal.
Entre los cargos que enfrenta se encuentran acusaciones relacionadas con conspiración para importar narcóticos y delitos vinculados con armas de fuego. Las imputaciones podrían representar penas severas en caso de que fuera declarado culpable.
Durante su primera comparecencia ante una corte federal estadounidense, el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa se declaró no culpable.
En una audiencia posterior, la jueza Katherine Polk Failla señaló que los fiscales contaban con una cantidad importante de evidencia relacionada con el caso y permitió que el gobierno estadounidense tuviera tiempo adicional para analizar el material.
En las últimas semanas también han surgido versiones sobre una posible negociación entre la defensa de Mérida Sánchez y autoridades estadounidenses, incluida la posibilidad de una eventual colaboración. Sin embargo, no existe confirmación oficial de que haya alcanzado un acuerdo de cooperación o que forme parte de un programa de testigos protegidos.
Hasta ahora, el único dato confirmado es que Gerardo Mérida Sánchez dejó de aparecer bajo custodia de la BOP desde el 11 de agosto, mientras continúa pendiente la definición de su situación jurídica en Estados Unidos.
El caso mantiene la atención debido a su pasado como funcionario de seguridad en Sinaloa y a las acusaciones formuladas en su contra por fiscales estadounidenses. Las imputaciones, cabe recordar, no representan una sentencia de culpabilidad mientras no exista una resolución judicial definitiva.
