España vivió una jornada inolvidable con la multitudinaria celebración del título obtenido en la Copa Mundial de la FIFA 2026, luego de que La Roja derrotara 1-0 a Argentina en la final para conquistar la segunda estrella de su historia.
Miles de aficionados comenzaron a reunirse desde las primeras horas del día en distintos puntos de Madrid para recibir a los campeones, quienes aterrizaron en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas procedentes de Estados Unidos, donde se disputó el encuentro definitivo del torneo.
Tras su llegada, la selección española fue recibida por el rey Felipe VI, la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía en el Palacio de la Zarzuela, donde los monarcas felicitaron al plantel por devolver a España a lo más alto del futbol mundial. Posteriormente, el equipo acudió al Palacio de La Moncloa para reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien destacó el impacto del campeonato para todo el país.
La celebración continuó con un recorrido en un autobús descapotable por las principales avenidas de la capital española. Vestidos con camisetas conmemorativas y ondeando banderas nacionales, los futbolistas saludaron a una marea de aficionados que llenó calles, plazas y balcones para acompañar el desfile.
El punto culminante llegó en la Plaza de Cibeles, donde el capitán levantó el trofeo de campeón del mundo frente a una multitud que no dejó de corear el nombre de la selección. Bengalas, fuegos artificiales, música y cánticos convirtieron el emblemático lugar en el escenario de una auténtica fiesta nacional.
Durante el evento también hubo actuaciones musicales y mensajes de agradecimiento por parte de los jugadores, quienes dedicaron el título a la afición española y recordaron el esfuerzo realizado durante todo el torneo para conquistar el campeonato.
España cerró así un Mundial memorable, en el que terminó invicta y dejó en el camino a selecciones como Austria, Portugal, Bélgica, Francia y Argentina, consolidando una generación que devolvió al país la gloria mundialista 16 años después de la conquista de Sudáfrica 2010.
La celebración en Madrid reunió a una cifra estimada de casi dos millones de personas, confirmando el enorme impacto del segundo título mundial de España y dejando imágenes que ya forman parte de la historia del deporte español.
