La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) determinó, mediante el informe preliminar de la necropsia practicada al tigre de Bengala “Kenzo”, que el felino murió por broncoaspiración de sangre ocasionada por las hemorragias provocadas por un impacto de bala en la cabeza, confirmó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
De acuerdo con el estudio elaborado por especialistas del Departamento de Patología de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, la herida letal ingresó por la región del párpado superior derecho y continuó su trayectoria atravesando el paladar blando, provocando una hemorragia que derivó en la broncoaspiración de sangre, causa directa del fallecimiento del ejemplar.
El informe también documenta otras lesiones presentes en el cuerpo del animal. Entre ellas se encuentra una marca correspondiente al microchip de identificación del ejemplar y una herida lacerante de 11 centímetros en la cola, además de otras lesiones compatibles con proyectiles de arma de fuego, las cuales forman parte de las investigaciones que continúan realizando las autoridades ambientales.
Kenzo, un tigre de Bengala macho de aproximadamente dos años de edad, con un peso de 116.2 kilogramos y una longitud de 2.36 metros, escapó el 27 de junio del refugio Animal Experience México, ubicado en el municipio de Tepetlaoxtoc, Estado de México. Durante cinco días permaneció en libertad, lo que provocó un operativo de búsqueda en la zona.
El felino fue localizado el 2 de julio. Durante el operativo de captura, las autoridades informaron que Kenzo intentó atacar a uno de los médicos veterinarios que participaban en las maniobras, por lo que un elemento de seguridad realizó un disparo para proteger al personal. El tigre fue retirado con vida del lugar, pero murió mientras era trasladado para recibir atención especializada.
La Profepa precisó que los resultados difundidos corresponden a un dictamen preliminar y que la UNAM realizará un estudio histopatológico para analizar a nivel microscópico las lesiones encontradas y emitir un diagnóstico definitivo sobre la muerte del ejemplar. Dicho documento será incorporado a la carpeta de investigación para esclarecer completamente los hechos y determinar las responsabilidades que correspondan.
El caso de Kenzo ha generado un amplio debate sobre los protocolos para el manejo de fauna silvestre en cautiverio, así como sobre las medidas de seguridad implementadas durante operativos de captura de animales considerados de alto riesgo. Mientras continúan las investigaciones, organizaciones ambientalistas y especialistas han solicitado que el proceso se lleve a cabo con total transparencia y que se esclarezcan las circunstancias que derivaron en la muerte del felino.
