El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, desató sorpresa y controversia al entregar un inusual obsequio a los jefes de Estado y de Gobierno que participaron en la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN): un revólver personalizado con el nombre de cada mandatario y una caja con municiones.
El regalo fue entregado al término de la reunión celebrada en Ankara y, según trascendió, consistía en un revólver Gümüşay calibre .357 Magnum, una pieza de fabricación turca considerada de colección y presentada en un estuche con los emblemas de Turquía y de la OTAN. Además del arma, los asistentes recibieron una carta firmada por Erdogan para facilitar su exportación y otros artículos protocolares.
Sin embargo, el obsequio generó complicaciones para varios mandatarios debido a las estrictas leyes sobre la importación y posesión de armas en sus respectivos países. El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, confirmó que tuvo que dejar el revólver en Turquía para que fuera inutilizado, ya que introducirlo en territorio británico habría sido ilegal.
Otros líderes optaron por entregar las armas a sus embajadas en Ankara o trasladarlas bajo procedimientos diplomáticos especiales. En algunos casos, como el de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y otros representantes europeos, se prevé que los revólveres sean donados a museos una vez que sean desactivados.
El singular presente fue interpretado por analistas como una forma de proyectar la industria armamentista turca, uno de los sectores que más ha crecido en los últimos años y que ha convertido al país en uno de los principales exportadores mundiales de armas ligeras. La elección del revólver también buscó resaltar un modelo considerado emblemático dentro de la fabricación nacional.
Aunque el gesto fue presentado como un recuerdo de la cumbre, la decisión abrió un debate sobre la conveniencia de entregar armas de fuego como obsequios diplomáticos, especialmente en un contexto internacional marcado por conflictos bélicos y el incremento del gasto militar entre los países miembros de la alianza.
